Casi no puedo recordar mucho del porqué tengo gran cariño hacia esta Santa, pero de las cosas a grandes rasgos que recuerdo, es que ella era muy vanidosa, le gustaba mucho las conversaciones vanales y su conversión fue muy difícil hasta según ella sin ningún tipo de mérito porque siempre caia una y otra vez según ella sin merecer los favores de Cristo. Si pienso en eso, creo que también me pasa lo mismo, cuando lloro por algo a Dios, cuando doblo rodillas frente al Santisimo, cuando pido la asistencia urgente a la Madre, a San José, a mi Ángel de la Guarda o a algunos Santos, recibo respuestas sorprendentes que sin tener derecho a recibirlas, las recibo aún con abundancia. Siento que mis agradecimientos a Dios son pocos ante todo lo que hace en mi vida, porque me dió todo y me sigue dando oportunidades únicas, me libra siempre de la maldad imperante, y cuando me mueve de un lugar a otro, me sigue salvando. Creo que a Santa Teresa le pasaba igual, Dios le concedia tantas grac...
Comentarios
Publicar un comentario
Gracias por tu comentario!